Opinión
Biocomercio sostenible como potencial desarrollador económico para Panamá
Después de trabajar varios años en conservación e investigación de anfibios, tomé la decisión de empezar un proyecto llamado Natural Tanks, un criadero de ranas. Esta es mi propuesta para resolver el problema de la obtención de fondos para investigar y conservar en un país como Panamá. A este modelo se le conoce como conservación a través de la comercialización. Para muchos puede parecer una contradicción criar ranas para mascotas para poder ayudar a cuidar las poblaciones salvajes y lo entiendo, ya que el mercado de mascotas históricamente se ha comportado muy mal y ha causado daños irreparables para el medio ambiente.
La realidad es que el problema no está en el comercio de mascotas en si, sino en los modelos actuales. Creo que es imperativo que Panamá tome los pasos necesarios para que el aprovechamiento de los recursos genéticos se de en una forma sostenible y beneficiosa para el país.
El primero de estos pasos es ilegalizar todo tipo de comercialización de animales que provengan directamente del medio silvestre. Los permisos de colecta para venta deberían ser ya cosa del pasado. Es mucho mejor colectar pocos individuos para criarlos y que solo se puedan comercializar los individuos nacidos en criaderos. Un ejemplo de mi criadero es la especie Agalychnis callidryas (Rana de ojos rojos) que es de muy alta demanda internacional y forma parte de nuestra fauna. Con los debidos permisos de colecta, capturamos tan solo 20 parentales y un año y medio después tenemos una población de alrededor de 1000 en nuestro criadero. Esta especie en particular tiene una alta demanda en el hobby de ranas y es una de las más vendidas a nivel internacional. Tristemente la mayoría de esta demanda es suplida con animales capturados del medio silvestre.
“Creo que es imperativo que Panamá tome los pasos necesarios para que el aprovechamiento de los recursos genéticos se de en una forma sostenible y beneficiosa para el país.”
Samuel sucre
El segundo paso debería ser la implementación de políticas que incentiven y faciliten la creación de criaderos, viveros o cualquier tipo de granja de especies nativas. Para que las personas puedan valorar y cuidar los recursos naturales deben entender que tienen valor, y mejor aún, que pueden tener acceso a ese valor para tener una vida digna. Esto aplica para animales, plantas, hongos o cualquier tipo de recurso genético. Si es muy complicado, la burocracia es alta y no se educa a las personas para que puedan tener iniciativas sostenibles no aprenderemos a explotar nuestros recursos de la manera correcta.
El tercer paso es que se den incentivos a proyectos que reinviertan parte de sus ganancias en investigación, conservación y educación ambiental. También considero que mi proyecto es un buen modelo a seguir en cuanto a este tema ya que los ingresos recibidos por la actividad comercial son utilizados en gran parte para realizar y publicar investigaciones, educación ambiental en escuelas y universidades, planes de voluntariado para estudiantes y donaciones a proyectos de conservación; incluso esperamos empezar nuestro propio proyecto de conservación in situ este año.
En Panamá tenemos una biodiversidad envidiable, con un alto endemismo de especies neotropicales, muchas de estas especies son altamente valoradas y cotizadas en países de primer mundo. No estamos aprovechando este potencial económico y estamos dejando el campo abierto al tráfico ilegal de especies y además le estamos apostando a proyectos no sostenibles y altamente destructivos para los hábitats como la minería a cielo abierto.
“En Panamá tenemos una biodiversidad envidiable, con un alto endemismo de especies neotropicales, muchas de estas especies son altamente valoradas y cotizadas en países de primer mundo.”
samuel sucre
El biocomercio sostenible es una alternativa para países en vías de desarrollo si las políticas de los estados facilitan la creación de estas empresas. Muchas especies de nuestro país son víctimas del tráfico ilegal de animales, y mientras no exista una oferta legal y sostenible son estas poblaciones las que sufren la peor parte. Para que este tipo de proyectos funcionen las reglas del juego tienen que estar hechas de acuerdo a las necesidades que tiene el medio ambiente hoy en día, de lo contrario seguiremos desperdiciando un potencial económico enorme y destruyendo nuestros recursos naturales sin dejar nada para nuestro desarrollo.
El aprovechamiento sostenible de nuestros recursos podría generar empleos, ingresos para nuestro país, aportar considerablemente a la conservación e investigación y ayudar a mejorar los índices de desempleo e igualdad en nuestro país.
Autor: Samuel Sucre, Licenciado en Estudios Ambientales, Propietario de Natural Tanks.
Editorial
NARCOABOGADOS, TRÁNSFUGAS Y EXDIPUTADOS ENTRE ASPIRANTES A DEFENSOR DEL PUEBLO
Se viene la escogencia del nuevo Defensor del Pueblo… y entre los aspirantes hay tremendos elementos dignos del Escuadrón Suicida.
Aquí un resumen rápido de algunos.
Feliz Humberto Paz
Abogado de Ricardo Martinelli.
El tipo literalmente defiende a quien le robó millones al pueblo… y ahora viene a decir que quiere ser defensor.
Y ni hablar de sus vínculos como abogado de varios cabecillas que han estado en la cárcel de máxima seguridad de Punta Coco.
Rubén Frías
Exdiputado de La Chorrera.
Un clásico.
Siendo diputado, no sabía ni qué decía el artículo de la Constitución que define sus funciones.
Y eso sin entrar en los escándalos de planillas abultadas y familiares nombrados.
Ángela Russo
Exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia, nombrada por Juan Carlos Varela.
Votó a favor de Arquesio Arias en el caso de abuso sexual contra múltiples niñas en la Comarca Guna Yala.
No pudo defenderlas a ellas… ¿y ahora va a poder defender al resto de Panamá?
Ricardo Valencia
Actualmente suplente de una abogada vinculada a casos de narcotráfico y de un lavador prófugo.
Y tampoco olvidemos aquel episodio donde, literalmente, se le olvidó quitarse el esmalte antes de tomar posesión como suplente.
Nivel.
Luis Aldeano
El eterno candidato.
Ha pasado por todo: Movin, Panameñista… hasta intentó alinearse con Ricardo Martinelli y no le salió.
Ahora quiere venderse como independiente.
Eduardo Leblanc
El actual defensor quiere ser reelegido.
Y en su desesperación, salió públicamente a respaldar una ley que buscaba beneficiar legalmente a Ricardo Martinelli, intentando ganar puntos con los diputados de RM para que le den el voto.
Así de arrastrado.
En vez de defender al pueblo… termina defendiendo a los mismos de siempre.
¿Y estos son los candidatos?
Y bueno… esto es solo el pedigrí de algunos de los que aspiran al cargo.
Administrador de salones de reuniones…
digo, Defensor del Pueblo.
Editorial
¿QUÉ CARAJOS CON EL ETANOL EN LA GASOLINA?
Vamos por partes.
Lo bueno (porque sí, lo hay)
La mezcla que se está planteando es E10, o sea, 10% etanol y 90% gasolina.
Eso no es ningún experimento raro. En países como Estados Unidos, uno de los países con mayores regulaciones y controles automotrices del mundo, prácticamente toda la gasolina es así… y no ha pasado absolutamente nada.
Miles de millones de carros rodando normal, sin que se estén desbaratando los motores, como algunos vendehumo quieren dar a entender.
Lo mismo en Brasil, Argentina, India, Canadá… y una lista larga de países que ya entendieron que esto no es brujería.
¿Por qué lo hacen?
- Menos dependencia del petróleo. En el panorama actual —guerras, crisis, etc.— sería bastante absurdo no buscar alternativas para distanciarnos de los combustibles fósiles.
- Mejor octanaje para los carros.
- Menor impacto ambiental en emisiones directas.
Y ojo: el E10 está más que estudiado. No es que “vamos a ver qué pasa”… ya se sabe que es compatible con la gran mayoría del parque vehicular de Panamá, exceptuando los vehículos muy, muy, muy viejos (más de 30 años), que realmente no deberían ni estar circulando.
Lo incómodo (porque aquí tampoco nadie es pendejo)
El etanol sale de la caña de azúcar.
¿Y quién produce la caña?
Exacto: los ingenios azucareros.
O sea, esto también es un negocio. Y un negocio bien grande, además con demanda asegurada si el Estado lo impone.
Panamá no tiene la capacidad ni la tierra suficiente para sembrar toda la caña que se requeriría para cubrir ese 10% de etanol en la gasolina. Eso significa que parte del etanol tendrá que ser importado.
Y ahí viene otra pregunta clave:
¿a qué precio? Porque en algunos casos el etanol puede ser incluso más caro que la gasolina.
¿Y quién importa? ¿Privados? ¿El Estado? ¿Quién se queda con ese margen?
Donde empieza el ruido
El actual contralor, Anel “Bolo” Flores, es propietario del Ingenio de Alanje, uno de los más grandes y tecnificados de Centroamérica.
Y sí, voy claro: Bolo no es santo de mi devoción, ni yo de la de él.
Pero también hay que decir la vaina como es.
Sería bastante absurdo pretender que una persona que lleva años en esa industria, con uno de los ingenios más importantes de Panamá, tenga que desaparecer del mapa únicamente por ocupar un cargo público.
Eso no es realista.
Lo que sí corresponde —y con lupa— es fiscalización:
- quién le vende al Estado,
- a qué precio,
- bajo qué condiciones,
- y si hay o no ventajas indebidas por el cargo que ocupa.
Porque aquí el problema no es que exista industria.
El problema es cuando la política se convierte en un atajo para hacer negocio sin controles.
La otra cara que muchos ignoran
Porque sí, los ingenios van a ganar.
Pero también hay otra realidad:
- Un incremento importante en el empleo rural
- Mayor movimiento económico en el interior del país, que bastante lo necesita
Porque esa caña extra, señores, no se siembra ni se cosecha sola.
No es blanco o negro
Esto, por más que algunos quieran hacerlo ver, no es blanco o negro. Está lleno de grises.
Esto es Panamá tratando de no quedarse atrás en una tendencia global —lo cual está bien—, pero con el reto de hacerlo correctamente.
Con claridad.
Con confianza.
Y sin la sospecha de que alguien está haciendo caja por detrás.
La verdadera pregunta
La pregunta no es si el etanol funciona, porque está más que comprobado que sí. No pretendamos inventar una rueda que se inventó hace muchísimo tiempo.
La pregunta es:
¿Somos capaces de implementarlo sin la maleantería que suele caracterizarnos como país?
Editorial
DE GUSANOS A “INVERSORES”
Durante décadas, el régimen cubano tuvo un nombre claro para quienes decidían abandonar la isla: “gusanos”.
Desde 1959, emigrar no era solo irse del país; era convertirse en traidor, en vendido, en enemigo de la revolución. A esos cubanos se les cerraron las puertas, se les confiscaron propiedades y se les borró del relato oficial. No existían, salvo como ejemplo de lo que no se debía ser.
Hoy, ese mismo régimen parece haber hecho las paces con la realidad. Porque esos “gusanos” ahora son bienvenidos… siempre y cuando lleguen con capital.
Lo anunciado recientemente en Cuba suena, sin exagerar, a una especie de perestroika tropical. Un intento de apertura económica que recuerda inevitablemente a lo ocurrido en la Unión Soviética en los años 80, cuando un sistema agotado comenzó a flexibilizarse no por convicción ideológica, sino por pura necesidad.
El detalle no menor es quién dio el anuncio. No fue el presidente. No fue un ministro. Fue el nieto de Fidel y Raúl Castro. El apellido, una vez más, ocupando el centro del escenario.
Esto abre interrogantes inevitables. ¿Se trata realmente de una política de Estado o de una señal de que el poder sigue concentrado en los mismos de siempre? Y más aún: ¿hay detrás de este movimiento algún tipo de negociación con Estados Unidos, incluso condicionada a cambios en la cúpula política, como la eventual salida de Díaz-Canel?
Más allá de las especulaciones, los cambios anunciados son claros.
Primero, se abre la puerta a que los cubanos en el exterior puedan invertir formalmente en la isla. Segundo, se reconoce —aunque sin decirlo explícitamente— el peso económico del exilio, ese mismo que durante décadas fue despreciado. Tercero, se prometen menos trabas para facilitar la entrada de capital. Y cuarto, se priorizan sectores clave como el turismo, la infraestructura y los negocios privados.
En términos simples: el mismo sistema que expulsó a miles de cubanos ahora les envía una invitación de regreso, con condiciones incluidas.
La ironía es difícil de ignorar. Durante años, el discurso oficial posicionó al capitalismo como el gran enemigo. Hoy, ese mismo sistema parece decir: “vengan y sálvennos con su dinero”.
Cuando la ideología choca con la realidad económica, la historia ha demostrado que la ideología suele ceder. El papel aguanta todo, de lado y lado, pero las economías no.
La gran pregunta es si esto representa una apertura genuina o simplemente otro parche para prolongar la vida de un modelo que lleva años mostrando signos de desgaste.
Porque si algo enseñó la experiencia soviética es que las aperturas controladas, cuando llegan tarde, rara vez terminan bajo control.
Cuba parece estar entrando en ese terreno.
Y así, sin mucho ruido, el régimen pasa de llamar “gusanos” a sus exiliados… a verlos como inversores potenciales.
Cosas del comunismo cuando empieza a oler a mirto.

